Ausencia

31 Oct

Te perdí cuando el volcán entró en erupción, te busqué y no te encontré. Te hablé, te grité, te lloré y nadie del otro lado respondió. Siento tu ausencia, sentí tu ausencia y aquel cuadro animado será sólo una imagen congelada en el olvido. Nadie me cree que alguna vez tu rostro estuvo ahí, entre los árboles del bosque. El cuadro de los árboles.

El problema es creer, creer que uno puede vencer sus miedos, acabar con su mala suerte y como un pájaro volar, esquivando los disparos del príncipe, que entre las sombras espera atacar. Su puntería es infalible, y al final caigo siempre en el mismo lugar.

Las ovejas se convirtieron en zorras, por miedo a que un zorro se alimentara de su carne. Veo a un pastor triste, llorando en soledad. Siento el sol en mi rostro, frío de una primavera jugando a fingir que no es invierno.

Y volveré a gritar, ausencia, ¿dónde estás? Me siento vacío, me siento herido.  Quise ser lo que te hiciera feliz, pero fracasé. No entiendo, nada de esto tenía que pasar. Vi el futuro y te vi en él, pero me equivoqué. Ya no quiero pedirte perdón, ya no quiero pedirte explicaciones y no quiero escuchar excusas de por qué sos agua entre mis manos. Si querés volar, hacelo, yo no puedo arrebatarle la libertad, nadie puede hacerlo.

Ausencia, nada sabés de mí, nada sé de vos, creí que el amor era un complemento y no un reemplazo, pero me equivoqué.

Redes sociables